lunes, 29 de marzo de 2010

Tiempos de DES-compromiso


Hoy se viven tiempos de DES-COMPROMISOS. Así lo llamo yo. Como si la palabra compromiso estuviera cargada con una mochila imposible de soportar…

En efecto, es difícil en encontrar personas disponibles para comprometerse. ¿Por qué será esto?

El mundo y la sociedad nos señalan ciertos axiomas que ordenan las relaciones humanas:

  • Desconfiar en los “otros y otras” que caminan por nuestro lado
  • El Individualismos
  • El éxito a cualquier precio
  • El consumismo y la carrera del tener
  • Competencia, donde el otro es una amenaza que debo eliminar.

Cómo comprometerse entonces? Para qué?

Yo no creo en ese tipo de vida donde haya que desconfiar de todo. El otro, la otra, son nuestros hermanos, con quien eventualmente puedo colaborar y quien es potencialmente destinatario de mi servicio. Es alguien con quien quiero caminar. ¿Por qué debemos competir?

Tenemos certeza de la importancia de la dimensión comunitaria de la existencia, eso es algo que hemos aprendido desde el seno de la vida. Esto implica que de alguna forma la vida humana se entiende en la lógica social, en la que todos importan, especialmente los más débiles, los más postergados. Entender y vivir desde la experiencia de lo COLECTIVO.

Esto lo demanda el AMOR.  Para quienes asumimos el proyecto de Jesús, significa vivir desde el espíritu de las Bienaventuranzas y desde la lógica irracional del Dios que muere crucificado, pero que sediciosamente resucita.  Todo como gesto genuino de AMOR.

El amor es entonces una señal de la divinidad en nosotros, que nos impone la necesidad de comprometernos con el resto de los hermanos.  Sin embargo, pareciera que hoy es común sentir que a las personas les cuesta el compromiso. No quieren COMPROMETERSE CON NADA Y CON NADIE... Hoy más que nunca se busca certidumbres y seguridades.

Es habitual hoy día:
·         conocer parejas que se llaman “amigos con ventaja”. Dónde lo único que no existe es el compromiso.
·         Vemos lo difícil que es que los jóvenes crean en el matrimonio o en la vida común. (y como se posterga en el tiempo la decisión de casarse)
·         Tener hijos… si tal vez, pero solo uno y cuando ya tenga “todo” resuelto.
·         Son muy populares los voluntariados que no requieren un compromiso mayor, sino que el tiempo que me sobra.
·         Organizaciones estudiantiles, gremiales, sindicales, políticas gozan de muy poca adhesión.

Si uno quiere entonces enfrentar la coyuntura, hacer la diferencia y modificar las claves del modelo que se impone, no hay otro camino que el COM-PROMETERSE.

  • Comprometerse con un proyecto de sociedad
  • Comprometerse con tus cercanos y lejanos
  • Comprometerse con los otros y otras
  • Comprometerse con los más débiles
  • Comprometerse con los jóvenes
  • Comprometerse con el hogar global
  • Comprometerse con la defensa de la vida

Los jóvenes y los ciudadanos en general no queremos comprometernos con la política, desde no inscribirse en los registros electorales pa’ que… es una lata??? Y aunque hoy eso estaría resuelto con la inscripción automática, luego vendrá… votar? Pa' qué?, da lo mismo.

Criticamos a los políticos, consideramos a los políticos corruptos, ineptos, deshonestos, pero qué hacemos aparte de despotricar?
Votas?, Te informas?, En qué te fijas para votar? Todos los ciudadanos tenemos la obligación de COM-PROMETERNOS con la vida social, puesto que las injusticias afectan siempre a los más débiles.

Pienso que hoy día es necesario cambiar la lógica que nos impone el modelo, necesitamos ciudadanos comprometidos con su lugar, con su país, especialmente con los más pobres.  Si pensamos en la sociedad y su estructura, no basta con nuestra acción asistencial, son necesarios cambios profundos para que las futuras generaciones puedan crecer en un mundo de verdad justo, donde sus prójimos sean vistos de verdad como hermanos, donde cambiemos la lógica de la competencia por la de la colaboración.

Hoy los jóvenes y el movimiento estudiantil nos han dado una lección de cómo son capaces de salir a la calle, cuestionar el modelo, levantar su voz, porque creen que otro mundo es posible.

La única forma que yo veo de materializar los sueños es comprometiéndose con ellos. Necesitamos generaciones que sean capaces de lanzarse al vacío, que sean capaces de CREER y COMPROMETERSE con los sueños.

Otoño 2010

1 comentario: